Hacer tu propio micelio en grano no tiene por qué ser complicado ni caro, sobre todo si usas arroz integral. En este artículo te lo explicamos de forma muy accesible: por qué el arroz integral es una gran opción y cómo empezar paso a paso. Sigue leyendo para conocer nuestro método.
Tabla de contenidos
Pros y contras de usar arroz integral para el micelio en grano
El arroz integral es una base genial para el micelio en grano por un montón de razones. Es nutritivo, fácil de encontrar y, por lo general, bastante barato. Además, los granos de arroz son relativamente pequeños, lo que ayuda a que el sustrato bulk se colonice más rápido y de forma más eficiente más adelante.
¿El mayor inconveniente? El arroz puede quedar pegajoso o pastoso si se cuece de más. Para evitarlo, lo mejor es cocerlo un poco menos de lo que indican las instrucciones. Así los granos quedan más firmes y se reduce el riesgo de contaminación bacteriana. También mantiene el sustrato más aireado y facilita agitarlo después, acelerando la colonización.
¿Cómo se hace micelio en grano con arroz integral?
A continuación, te guiamos paso a paso en el proceso de preparar arroz integral para hacer micelio en grano. El enfoque principal es hidratar y esterilizar el arroz. Después de esterilizarlo, hay que inocularlo; por ejemplo, con cultivo líquido. Sigue leyendo para ver los materiales que necesitas y cómo funciona todo.
Materiales



Antes de empezar, una nota rápida: en este artículo usamos tarros con tapas que tienen microfiltros y puertos de inyección. Como los tarros son reutilizables y fáciles de limpiar, es nuestro método de referencia.
Por supuesto, también puedes usar bolsas de micelio con microfiltros y, posiblemente, puertos de inyección. El proceso general es bastante parecido, pero hemos añadido algunas notas extra sobre las diferencias. Esto es lo que necesitarás:
Imprescindible
- Arroz integral (unos 2 kg para 9–10 tarros). Consulta la sección sobre cuánta cantidad de arroz necesitas para más detalles.
- Agua
- Tarros o bolsas de micelio con filtros de aire de micras
- Colador o rejilla de mezcla
- Autoclave u olla a presión
- Quemador o cocina
Opcional
- Taza medidora
- Embudo para tarros
- Bolsa de maceración
- Carbón activado
- Yeso
- Papel de aluminio
Pasos
¿Listo para empezar? Sigue los pasos de abajo con cuidado y aprende a preparar el arroz integral a la perfección para hacer micelio en grano.
1. Mide o pesa el arroz
Busca un espacio de trabajo adecuado y mide o pesa la cantidad de arroz que necesitas. Consulta las secciones sobre volumen de arroz y peso para más información sobre las cantidades correctas.

2. Lleva el agua a ebullición y añade el arroz
Una vez que hayas medido o pesado el arroz, lleva el agua a ebullición. Usa entre 2 y 3 veces más agua que arroz (por volumen).
Si tienes una bolsa de maceración, puedes ponerla en la olla. Así luego te resultará más fácil sacar el arroz hidratado de la olla.
Cuando el agua esté hirviendo, añade el arroz integral.


3. Cuece el arroz
Cuece el arroz al dente y presta mucha atención para no pasarte. Si el arroz se cuece demasiado, los granos pueden reventar, lo que vuelve el micelio en grano baboso. Esto hace que luego sea más difícil agitarlo y puede favorecer el crecimiento bacteriano.
El tiempo de cocción depende del tipo de arroz. Así que prueba con frecuencia para comprobar si está al dente (un poco firme, pero no duro). Tras la hidratación, el almidón del arroz debería verse más translúcido.

4. Escurre el arroz y deja que se evapore
Escurre el agua en cuanto el arroz esté al dente. Si estás usando una bolsa de maceración, sácala de la olla y deja que escurra en un lugar adecuado.
Luego coloca el arroz en un colador o sobre una rejilla de mezcla para que pueda evaporarse bien. Preferimos una rejilla de mezcla porque el arroz se reparte mejor y se seca de forma más uniforme y eficiente. Un colador también sirve, pero asegúrate de remover el arroz con regularidad.
Deja que el arroz se evapore durante unos 15–30 minutos y remuévelo o muévelo de vez en cuando.


5. (Opcional) Añade carbón activado o yeso
Después de que el arroz se haya evaporado, puedes añadir carbón activado o yeso de forma opcional. Una cucharada por cada 2,5 litros de arroz seco suele ser suficiente.
Ambos aditivos aportan nutrientes extra y ayudan a evitar que el arroz se pegue. Una ventaja del carbón activado es que a menudo se fabrica con cáscaras de coco. Eso le da similitudes con la fibra de coco, un sustrato bulk muy común.
Como el micelio tiene una especie de función de memoria, esto podría ayudar a acelerar la colonización durante la fase de sustrato bulk.

6. Llena los tarros o las bolsas
Llena los tarros hasta dos tercios con arroz. Ciérralos con tapas que tengan filtros de micras. Esto ayuda a evitar que los microorganismos contaminen el sustrato. Para una protección extra, puedes poner una capa de papel de aluminio sobre las tapas. Así evitas que llegue demasiada humedad a los filtros.
Si usas bolsas de micelio, llénalas con el peso recomendado. Dóblalas con cuidado para que el aire pueda salir durante la esterilización y se sellen al vacío automáticamente.



7. Carga el autoclave o la olla a presión y esteriliza el arroz
Carga el autoclave o la olla a presión con los tarros o las bolsas. En la Presto Canner de 23 cuartos que usamos, caben 9 tarros. Los tarros también se pueden colocar tumbados en la olla a presión.
Esteriliza los tarros durante unas 2 horas a 15 PSI. Asegúrate de dejar salir el vapor durante unos 10 minutos antes de iniciar el proceso de esterilización. Así te aseguras de que todo el aire ha sido sustituido por vapor, algo esencial para una esterilización correcta.
Si usas bolsas, puede que necesites esterilizar durante más tiempo por la mayor carga. En ese caso, cuenta con 2 a 4 horas de esterilización.
Ten en cuenta también que se recomienda dejar suficiente espacio entre las bolsas. Esto garantiza que el vapor llegue a todas partes y que la esterilización funcione correctamente.


8. Deja que el autoclave o la olla a presión se enfríe y saca los tarros
Deja que el autoclave o la olla a presión se enfríe hasta que sea seguro tocarlo. Luego saca los tarros para que terminen de enfriarse.
Para bolsas de micelio sin sellar, se recomienda encarecidamente usar una campana de flujo laminar. Si se abren en aire sin filtrar, pueden contaminarse con facilidad.


9. Inocula el arroz estéril
Cuando el arroz se haya enfriado a temperatura ambiente, se pueden inocular los tarros o las bolsas con arroz estéril, por ejemplo con cultivo líquido. Asegúrate de no inocular demasiado pronto: demasiado calor en el sustrato puede matar el micelio.

Inocular tu micelio en grano con arroz integral
Después de preparar y esterilizar el arroz integral, toca introducir esporas o un cultivo en el sustrato. Hay varias formas de hacerlo. Un método popular es usar una jeringa de esporas o de cultivo líquido, con la que se inyecta una solución con esporas o micelio directamente en el arroz.
Otra opción es usar grano que ya esté colonizado por micelio. Esta técnica se llama Grain to Grain (G2G). Simplemente mezclas granos colonizados con arroz estéril para extender el micelio más rápido.
Por último, puedes inocular el sustrato con un trocito de agar: una pequeña porción de agar con micelio activo que se coloca directamente en el arroz para iniciar la colonización.
Qué método funciona mejor depende de los materiales que tengas y de lo rápido que quieras que crezca todo.
Una vez que hayas inoculado el sustrato con éxito, solo queda tener paciencia: deja que el micelio haga lo suyo y vigílalo de cerca.
Info extra: ¿cuánto arroz integral necesitas?
Para este artículo, necesitábamos arroz para diez tarros de 1 litro, cada uno lleno hasta dos tercios. Eso significa que necesitábamos 666 ml de arroz hidratado por tarro. Para 10 tarros, eso suma 6,66 litros de arroz hidratado.
Como en las tiendas el arroz se vende por peso, tuvimos que hacer un cálculo rápido:
6660 / 3,4 (volumen final del arroz cocido (ml) ÷ factor volumen-peso (3,4 ml/g)) = 1959 gramos de arroz seco, o aproximadamente 2 kg.
Cambio de volumen
Para calcular cuánto aumenta el volumen del arroz seco al hidratarse, hicimos una prueba rápida. Vimos que 60 ml de arroz seco se expandían hasta 160 ml tras la hidratación: un aumento de 2,67x.
Nota: esta prueba se hizo con el tipo de arroz concreto que usamos. La proporción exacta puede variar según la marca o la variedad.
Si usas tarros para hacer micelio en grano, este factor te será útil. Calcula cuánto arroz hidratado necesitas para tus tarros y luego divide entre 2,67. Eso es la cantidad de arroz seco que necesitarás.


Cambio de peso
Después, comprobamos cómo cambia el peso del arroz tras la hidratación. 47 gramos de arroz seco aumentaron a 106 gramos tras la hidratación: un aumento de 2,26x.
Si usas bolsas de micelio, este número te viene muy bien. Los fabricantes suelen recomendar un peso de llenado específico. Con este factor, puedes calcular fácilmente cuánto arroz seco necesitarás para una bolsa de 1 kg.


Cambio en la estructura del almidón
Por último, hicimos una prueba rápida para ver la estructura de los granos de arroz secos frente a los hidratados. Un grano seco se ve blanquecino, mientras que uno hidratado se vuelve más translúcido. La diferencia clave aquí: el micelio puede colonizar un grano translúcido, pero no uno blanquecino.
Este cambio de estructura ya ocurre con el arroz cocido al dente. Así que no lo cuezas de más: evita que quede pegajoso y pastoso.




