Kit de inicio Monotub: Cómo cultivar setas mágicas
Un monotub proporciona un entorno sencillo y autónomo para cultivar setas mágicas a partir de micelio en grano colonizado y sustrato bulk. Nuestro Kit de inicio Monotub incluye los componentes principales que necesitas para preparar el recipiente, colonizar el sustrato y producir múltiples cosechas de setas.
En esta guía, te llevaremos a través de todo el proceso paso a paso, desde la rotura del micelio en grano y la preparación del sustrato hasta la cosecha de tus setas y la preparación del recipiente para la siguiente cosecha.
Índice de contenidos
Antes de empezar
Una vez que abres las bolsas de micelio en grano colonizado y sustrato bulk, la limpieza se vuelve especialmente importante. Preparar tu espacio de trabajo de antemano ayuda a reducir el riesgo de que microorganismos no deseados entren en el recipiente.
Elige una habitación limpia con suficiente espacio de trabajo para preparar cómodamente todo el recipiente. Asegúrate de tener suficiente espacio libre alrededor del recipiente, ya que la base se llenará de sustrato hasta el borde durante la preparación. Evita las zonas con fuertes corrientes de aire de ventanas abiertas, ventiladores o sistemas de ventilación, ya que esto puede aumentar el riesgo de contaminación.
Limpia tu superficie de trabajo y lávate bien las manos antes de empezar. Para una protección adicional, puedes usar guantes de nitrilo limpios y una mascarilla. Si usas guantes, desinféctalos antes de manipular cualquier cosa que entre en contacto con el sustrato.
Ten todo tu equipo listo antes de abrir las bolsas para que puedas completar la preparación sin interrupciones innecesarias.
Qué incluye el Kit de inicio Monotub
El Kit de inicio Monotub incluye:
- Un monotub con tapones de filtro de esponja
- Una bolsa de micelio en grano colonizado (3 litros)
- Sustrato bulk CVG preparado y optimizado (5 litros)
Materiales opcionales
Los siguientes suministros no son estrictamente necesarios, pero pueden facilitar la preparación y ayudarte a mantener un entorno de trabajo limpio:
- Guantes de nitrilo
- Mascarilla
- Desinfectante de superficies y/o manos
- Pulverizador de niebla fina
- Cuchara limpia para mezclar el micelio en grano y el sustrato bulk
Cómo usar tu Kit de inicio Monotub
Sigue los pasos a continuación para preparar tu monotub y mezclar el micelio en grano con el sustrato bulk. Trabaja con cuidado y mantén tu espacio de trabajo, manos y herramientas lo más limpios posible durante todo el proceso.
Paso 1 — Rompe el micelio en grano
Antes de abrir la bolsa de micelio en grano, rompe el grano colonizado en granos individuales tanto como sea posible.
Masajea suavemente la bolsa sellada con las manos hasta que los grumos más grandes se hayan deshecho. No es necesario usar fuerza excesiva. El objetivo es simplemente aflojar el micelio para que pueda distribuirse uniformemente por todo el sustrato bulk.
Mantén la bolsa completamente sellada mientras rompes el micelio en grano.
Paso 2 — Ponte guantes y una mascarilla (opcional)
Si vas a usar guantes de nitrilo y una mascarilla, póntelos ahora.
Recomendamos usarlos mientras preparas el recipiente, ya que proporcionan una barrera adicional entre tú y el sustrato expuesto. Desinfecta tus guantes antes de continuar.
Paso 3 — Desinfecta el monotub
Limpia y desinfecta a fondo el interior de la base y la tapa del recipiente utilizando un desinfectante de superficies adecuado.
Deja que las superficies se sequen al aire durante unos minutos antes de añadir el sustrato. Evita secarlas con un paño o toalla, ya que esto podría reintroducir contaminantes.
Tu monotub ya está listo para ser llenado.
Paso 4 — Prepara el sustrato bulk
Corta una esquina de la bolsa de sustrato CVG.
Abre ligeramente la bolsa para que entre algo de aire, luego masajea suavemente el sustrato para aflojarlo. Rompe cualquier trozo grande y compactado hasta que el sustrato tenga una consistencia suelta y uniforme.
Paso 5 — Añade el CVG y el micelio en grano
Añade aproximadamente cuatro quintas partes del sustrato bulk al recipiente. A continuación, abre la bolsa de micelio en grano y añade todo el grano colonizado encima.
Con una cuchara limpia y desinfectada, mezcla a fondo el micelio en grano y el sustrato. Presta especial atención a las esquinas y bordes del recipiente para asegurarte de que todo esté mezclado uniformemente.
Intenta distribuir el grano colonizado lo más uniformemente posible por todo el sustrato. Esto le da al micelio muchos puntos desde los que empezar a colonizar el sustrato bulk.
Una vez que todo esté bien mezclado, nivela suavemente la superficie sin compactar demasiado el sustrato.
Paso 6 — Añade el sustrato restante
Extiende la quinta parte restante del sustrato bulk uniformemente por la superficie. Esto crea una fina capa superior que cubre cualquier grano expuesto y ayuda a mantener la humedad en la superficie.
Después de aplicar la capa superior, usa un pulverizador de niebla fina para humedecer uniformemente la superficie. La superficie debe estar húmeda, pero no empapada ni cubierta con grandes charcos de agua estancada.
Paso 7 — Cierra el monotub
Coloca la tapa sobre la base del recipiente.
Inserta los filtros de esponja suministrados en los orificios de ventilación. Estas aberturas permiten el intercambio pasivo de gases, mientras que los filtros ayudan a proteger el interior del recipiente del entorno circundante.
Mueve el recipiente con cuidado después de llenarlo para mantener la superficie del sustrato lo más nivelada posible.
Paso 8 — Deja que el sustrato se colonice
Coloca el monotub en un lugar limpio y deja que el micelio colonice el sustrato a 21–26 °C. Las temperaturas más cálidas dentro de este rango generalmente resultan en una colonización más rápida.
Evita colocar el recipiente cerca de plantas de interior, ventanas abiertas, puertas exteriores que se abran con frecuencia u otras posibles fuentes de contaminación.
Con el tiempo, verás micelio blanco extendiéndose desde el grano colonizado hacia el sustrato bulk circundante. A medida que avanza la colonización, cada vez más sustrato se cubrirá de micelio.
Intenta evitar abrir el recipiente innecesariamente durante este período.
Vigila la humedad de la superficie a medida que avanza la colonización. Puede producirse cierto secado, especialmente alrededor de los orificios de ventilación. Si la superficie comienza a secarse, rocía ligeramente la zona afectada con un pulverizador de niebla fina desde unos 30 cm por encima del sustrato.
Evita rociar un chorro concentrado de agua directamente sobre el micelio en desarrollo.
Condiciones de fructificación
Una vez que el sustrato está completamente colonizado, el micelio puede comenzar a producir setas mágicas si se le proporcionan las condiciones de fructificación adecuadas. Durante la fructificación, busca una temperatura ambiente de alrededor de 21–26 °C.
Paso 9 — Cosecha tus setas mágicas
Tus setas mágicas suelen estar listas para cosechar 14–28 días después de mezclar el micelio en grano con el sustrato CVG. El momento exacto puede variar según la temperatura ambiente y las condiciones de crecimiento.
Es mejor cosechar las setas cuando están maduras, pero antes de que empiecen a soltar esporas. El momento ideal puede variar ligeramente entre cepas, ya que algunas tienden a liberar sus esporas antes que otras.
Al cosechar, intenta evitar dañar el sustrato lo más posible. Para obtener instrucciones más detalladas, consulta nuestro artículo sobre cómo cosechar setas mágicas.
Las imágenes a continuación muestran los resultados de nuestro cultivo de ejemplo. El sustrato se colonizó a 26 °C, seguido de la fructificación a 23–26 °C.
Puede que notes que algunas de las setas más grandes empiezan a levantar la tapa del recipiente a medida que maduran. Esto es perfectamente normal. La pequeña abertura simplemente permite que entre más aire fresco en el recipiente, lo cual es beneficioso en esta etapa.
Paso 10 — Prepara el sustrato para la siguiente cosecha
Después de la cosecha, rehidrata el sustrato vertiendo 500–700 ml de agua limpia en el espacio entre el sustrato y la base del recipiente. Luego, rocía a fondo la superficie con un pulverizador de niebla fina, rociando desde una corta distancia por encima del sustrato.
Vuelve a colocar la tapa y deja que el sustrato se recupere y comience a producir su siguiente cosecha. Si notas que se acumula agua en la superficie al día siguiente, inclina con cuidado el recipiente para drenar el exceso de agua.
Repite este proceso de rehidratación después de cada cosecha para fomentar cosechas adicionales, hasta que el micelio deje de producir nuevas setas.
Seca y guarda tus setas mágicas
Una vez que tu monotub esté configurado para la siguiente cosecha, puedes decidir qué hacer con tu recolección. Las setas frescas se pueden usar directamente, pero un secado adecuado es esencial si quieres almacenarlas por un período más largo. Eliminar la mayor cantidad de humedad posible ayuda a preservar su calidad y evita que se echen a perder durante el almacenamiento.
Para obtener instrucciones detalladas sobre métodos de secado, condiciones de almacenamiento y cómo mantener las setas secas en buenas condiciones, lee nuestra guía completa para secar y almacenar setas mágicas.
Kit de inicio Monotub: consejos finales
La limpieza, las condiciones ambientales estables y la paciencia son algunos de los factores más importantes en el cultivo de setas.
Evita abrir o ajustar repetidamente el recipiente solo para comprobar su progreso. Observa el cultivo a través de las paredes transparentes siempre que sea posible y solo interviene cuando sea necesario.
Una vez que te familiarices con el aspecto de un micelio sano y la humedad superficial adecuada, mantener el recipiente se vuelve mucho más fácil. Cada cultivo también te dará una mejor comprensión de cómo tu entorno particular afecta la colonización, la humedad y la fructificación.
Esperamos que esta guía te ayude a sacar el máximo partido a tu Kit de inicio Monotub. ¡Mucha suerte con tu cultivo y disfruta del proceso!